Un día en Madrid a pie: 8 paradas para ver lo mejor de la ciudad
Qué ver en Madrid en un día a pie: la ruta de 8 paradas, de la Puerta del Sol al Templo de Debod, con la historia de cada punto y audio gratis en la primera parada.
¿Qué ver en Madrid en un solo día? La pregunta la suelta todo el mundo, y la respuesta corta es: a pie. La capital no se recorre en autobús, se camina, y lo mejor cabe en un centro histórico que podrías abarcar con un dedo si le dedicas un día entero. Esta es la ruta que repito cuando solo tengo veinticuatro horas: ocho paradas, unos tres kilómetros, que van de lo más antiguo a una sorpresa de lo más egipcio. La primera parada, además, la traes con audio gratis, para empezar a caminar sin gastar nada.
Empieza en el kilómetro cero
Todo Madrid se empieza en la Puerta del Sol, la plaza más concurrida de la ciudad y su kilómetro cero, el punto del suelo desde el que se miden todas las distancias de España. La placa con el cero está frente a la Real Casa de Correos, y de la torre de ese edificio salen las doce campanadas que dan el pistoletazo de las uvas de Nochevieja.
Mírate los alrededores con calma. El oso y el madroño, el árbol de la fresa, es el emblema de la ciudad y va con la leyenda de la osa que amamantaba a los primeros madrileños. Aquí empezó el 2 de mayo de 1808 el levantamiento contra los franceses, y aquí la gente miraba las televisiones de 1981, cuando se intentó un golpe de Estado. Una plaza, y encima de ti cuatro siglos. La parada, con su audio.
Y va con audio gratis: la primera parada de cada tour es la puerta de entrada, para tener la ruta en el oído, con las historias que las placas no cuentan.
La Plaza de la Villa y la Calle Mayor
Camina hacia el oeste por la Calle Mayor, la calle comercial más antigua de Madrid, y llégate a la Plaza de la Villa, escondida tras ella, que guarda los edificios civiles más viejos de la ciudad en pie. Son tres: la Casa de la Villa, del siglo XVI y antiguo ayuntamiento; la Casa de los Lujanes, de la que dice la leyenda que allí pasó preso el rey francés Francisco I tras Pavia; y la Torre de los Lujanes, de ladrillo gótico-mudéjar.
Es un rincón que casi nadie busca y no tiene colas. Vale tanto como la Plaza Mayor que se venía contando.
Plaza Mayor: el salón de Madrid
Tres minutos te dejan en la Plaza Mayor, el salón del siglo de oro. Se construyó entre 1580 y 1619 por encargo de Felipe III y, como todo el centro, es de líneas uniformes: 237 balcones enmarcan una plaza donde hubo mercado, festejos y corridas de toros, y en siglos atrás ejecución y canonizaciones.
Sube al balcón de la Casa de la Panadería, mejor: mira la plaza desde la escalera de cualquier taberna, más barato y sin colas. Es, con permiso de la Plaza de España, el sitio para entender el Madrid barroco.
Almuerzo en el Mercado de San Miguel
A pocos pasos está el Mercado de San Miguel, y aquí la ruta da el descanso de comida. Es uno de esos mercados de hierro y cristal que Madrid heredó de Europa: se levantó en 1916 y, tras años cerrado, volvió a abrir en 2009 como mercado gastronómico. Prueba un bocadillo de calamares o unas croquetas, o siéntate a ver pasar sin comer. Es parada, no obligación.
El Palacio Real y sus 3.418 estancias
De vuelta hacia el este, la caminata sube cuesta y el escenario cambia: de la plaza medieval al Palacio Real de Madrid, que se considera el mayor de Europa Occidental. Se levanta en la calle de Bailén, sobre el solar donde el viejo Alcázar ardió en 1734, y se construyó entre 1738 y 1755. Son más de 135.000 metros cuadrados y 3.418 estancias, con sus Salas de Estado, la Capilla Real y la Armería, las que merecen la entrada de dentro.
Desde fuera la fachada ya basta y es gratis. Al lado, la Catedral de la Almudena, consagrada en 1993, cierra el lado oeste con su cúpula.
Plaza de Oriente: 44 reyes en fila
Al otro lado del palacio está la Plaza de Oriente, un jardín-plaza diseñado en 1844 por Narciso Pascual y Colomer para darle respiro al edificio. Queda entre el Palacio, al oeste, y el Teatro Real, al este, y su fila más curiosa son las 44 estatuas de reyes españoles, cada una un reinado condensado en bronce. Recorre la plaza entera y tendrás, en una hilera, media historia de España resumida. La parada con su audio.
Es el punto donde la ruta respira: abierto a toda hora y, a media tarde, muy tranquilo.
Los Jardines de Sabatini, el secreto callado
Si quieres el Madrid que los madrileños conocen y los tours no, sal por el lado norte del palacio a los Jardines de Sabatini, jardines neoclásicos que el rey Juan Carlos I abrió al público en 1978. Están sobre el viejo solar de las caballerías reales y son, dicho sin adornos, el jardín secreto: terrazas simétricas, fuentes, esculturas y, de fondo, la fachada norte del edificio.
Pocos visitantes lo saben, y está justo enfrente: el momento para una pausa.
Término: el Templo de Debod al atardecer
Guarda el colofón para la hora dorada. Baja hacia el sur por la calle de Ferraz y llega al Templo de Debod, la parada que no esperas en Madrid: un templo egipcio de los siglos II y I antes de Cristo, levantado cerca de Asuán. En 1968, Egipto lo donó a España por la ayuda prestada a salvar los monumentos de Nubia; se despiezó, se transportó y se volvió a montar en el Parque de la Montaña entre 1970 y 1972.
Es uno de los pocos templos del antiguo Egipto que se puede visitar fuera de su país, y es, probablemente, el mejor sitio de la ciudad para ver cómo se pone el sol, con el agua de sus estanques al espejo. La parada, con su audio. Es el final perfecto para un día entero en pie.
Antes de salir
Para hacerla todo lo bien posible: empieza temprano, sobre las ocho, que es cuando la Plaza Mayor y el Palacio Real están vacíos y la luz es la mejor. La ruta da unos tres kilómetros, una media jornada hasta el atardecer; la calle está llana, salvo la subida al palacio. Si no andas, llega por metro a la estación de Sol (líneas 1, 2 y 3) y, aunque no la hagas entera, el Templo de Debod queda a veinte minutos a pie del centro.
La ruta del Madrid Antiguo, con estas ocho y con seis paradas más, es decir 11 en total y unos noventa minutos, es la que recorre exactamente este mismo camino con audio activado por GPS. La primera parada, la Puerta del Sol, es gratis; el resto se desbloquea con un Pase de Día de 9,99 €, que además sirve para todas las rutas de Madrid, con un solo pago y sin suscripción. Si tienes un día en Madrid y quieres entenderlo a pie, este es, de largo, el mejor de la ciudad.
Escucha la ruta con audio guiado:
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